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Periodistas en El Salvador fueron blanco de Pegasus

El Faro, el principal sitio de noticias de El Salvador, dijo el miércoles que los teléfonos de la mayoría de sus empleados habían sido hackeados con Pegasus, un programa espía que algunos gobiernos han empleado para monitorear a periodistas, disidentes y activistas de derechos humanos.

La revelación ocurre solo meses después de que el gobierno de Estados Unidos sancionara a la empresa israelí que produce Pegasus, NSO Group, en un intento por detener el mercado global, en gran medida sin regulación, de software espía (spyware).

Según Citizen Lab en la Escuela Munk de la Universidad de Toronto y Access Now, dos comités de vigilancia que analizaron los teléfonos de empleados de El Faro, los programas espía se habían instalado en los teléfonos de 22 reporteros, editores y otros empleados entre julio de 2020 y noviembre de 2021.

Durante ese periodo, El Faro estuvo investigando los vínculos clandestinos entre el gobierno salvadoreño y las pandillas del país así como escándalos de corrupción. El gobierno ha negado cualquier conexión con las pandillas locales.

“Es completamente inaceptable espiar a los periodistas”, dijo Carlos Dada, fundador y director de El Faro. “Pone en peligro a nuestras fuentes, limita nuestro trabajo y también pone en peligro a nuestras familias”.

Los grupos de monitoreo dijeron que 13 periodistas de otros medios salvadoreños también habían sido blanco. El teléfono de un reportero de El Faro fue infectado con el programa espía más de 40 veces, el intento de hackeo más persistente con Pegasus que se ha descubierto hasta ahora.

“Los tentáculos de NSO Group siguen extendiéndose por el planeta, aplastando la privacidad y los derechos de periodistas y activistas hasta que queden en el olvido”, dijo Angela Alarcón, activista para América Latina y el Caribe en Access Now.

“Las revelaciones de que el software de Pegasus se ha usado para espiar injustamente en El Salvador puede que no sean completamente sorprendentes, pero nuestra indignación es sin igual”.

No queda claro quién empleaba la tecnología de vigilancia para espiar a los periodistas. El gobierno de El Salvador ha negado tener responsabilidad y un portavoz de NSO Group no quiso responder si se le había brindado spyware the Pegasus al gobierno salvadoreño actual o al anterior.

“El gobierno de El Salvador no está de ninguna manera relacionado con Pegasus y tampoco es cliente de NSO Group”, dijo en un comunicado Sofía Medina, secretaria de Comunicaciones del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

“El gobierno de El Salvador sí está investigando el posible uso de Pegasus”, añadía el comunicado antes de describir un intento parecido de hackeo dirigido contra funcionarios del gobierno salvadoreño.

Este suceso es el escándalo más reciente que afecta al NSO Group, una reconocida empresa de tecnología israelí cuyo spyware hace mucho tiempo ha sido cuestionado por su capacidad para captar toda la actividad que sucede en un teléfono inteligente —incluidas las pulsaciones de teclas de un usuario, así como datos de ubicación, sonido y grabaciones de video, fotografías, contactos e información encriptada— y por las crecientes denuncias de uso indebido por parte de gobiernos represivos.

En agosto se dio a conocer que Pegasus se había instalado secretamente en los celulares de al menos una treintena de periodistas, activistas y ejecutivos del mundo, entre ellos personas cercanas al periodista saudí asesinado Jamal Khashoggi. En México se ha empleado contra periodistas influyentes y otros personajes.

El gobierno de Biden vetó a NSO Group en noviembre, alegando que la empresa había brindado con conocimiento spyware que gobiernos extranjeros usan “maliciosamente” contra los teléfonos de activistas de derechos humanos, periodistas y otros.

La medida fue un llamativo rompimiento con Israel, aliado estadounidense, pues la compañía es una de las firmas tecnológicas israelíes más exitosas y opera bajo la supervisión directa del gobierno israelí.

Luego de la sanción del gobierno estadounidense contra NSO Group, la empresa prometió que Pegasus solo sería licenciado a gobiernos con historiales positivos de derechos humanos.

Pero en diciembre se anunció que los iPhones de 11 empleados de la embajada estadounidense que laboraban en Uganda habían sido hackeados con el programa espía Pegasus.

En una declaración enviada por correo electrónico, un portavoz de NSO Group que declinó dar su nombre, sostuvo que la compañía solo provee su software a agencias legítimas de inteligencia y a fuerzas del orden para combatir terroristas y criminales.

El portavoz añadió que la empresa no sabe quiénes son los blancos de sus clientes, pero que NSO se esfuerza para asegurar que sus herramientas solo sean empleadas para usos autorizados.

El Ministerio de Defensa de Israel está encargado de regular y aprobar todas las exportaciones de software de NSO. El ejército israelí también ha sido criticado por sus violaciones de derechos humanos tanto en el país como en el extranjero.

A pesar de que no está claro qué entidad ha sido la que actuó contra los periodistas salvadoreños, El Salvador ha sido criticado por intimidar y censurar a la prensa local.

Bukele, el presidente de El Salvador, ha sido criticado por el gobierno de Estados Unidos y por grupos de derechos por emplear al ejército para interferir con la legislatura y por suspender a magistrados de la Corte Suprema y al fiscal general.

Maria Abi-Habib es la jefa de la corresponsalía para México, Centroamérica y el Caribe. Ha reportado para The New York Times desde el sur de Asia y el Medio Oriente. Encuéntrala en Twitter: @abihabib

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